Actuación de Leire Martínez / Foto LasNoticiasdeCuenca

I.M.A. (Redacción)- La guipuzcoana fue la encargada de abrir la gran noche del viernes en Indispensables y convirtió su actuación en algo más que un concierto: en un reencuentro. Con el público, con algunas de las canciones que han marcado su trayectoria y, sobre todo, con una nueva etapa que la artista está construyendo ya lejos de la banda con la que durante años puso voz a una parte importante de la música española.

“Mi nombre” fue la primera declaración de intenciones. No era casualidad. Leire elegía precisamente esa canción para presentarse ante Cuenca en un momento en el que su carrera ha tomado otro rumbo. Y la respuesta fue inmediata.

Después llegó “El último vals”. La canción hizo saltar por los aires cualquier distancia entre escenario y público. La Fuensanta cantó con Leire y convirtió el recinto en una gigantesca caja de recuerdos. Poco después, “Cometas por el cielo” volvió a levantar los brazos y las voces de los asistentes, en uno de esos momentos en los que un concierto deja de pertenecer únicamente al artista.

La noche tuvo así una curiosa paradoja: Leire está presentando una nueva historia, pero buena parte del público acudió dispuesto a recordar la suya. Y ambas cosas convivieron sin enfrentarse.

Ese fue, probablemente, uno de los grandes aciertos de su actuación. No se trató de vivir permanentemente de la nostalgia, sino de utilizarla como punto de partida. La cantante también mostró las canciones de su presente y reivindicó sobre el escenario que aquella etapa que comienza ahora tiene voz propia.

A las 22:30 horas llegó Carlos Ares, uno de los nombres que más está creciendo dentro de la escena alternativa española. El gallego aterrizó en Cuenca con la maquinaria de su actual gira, la de La Boca del Lobo, un directo en el que las guitarras, la electrónica, las raíces y el pop alternativo conviven sin pedir permiso.

Canciones como “Días de Perros”, “La Boca del Lobo”, “Importante” o “Un Beso del Sol” forman parte de un repertorio con el que Ares está llevando a los escenarios el universo de su segundo álbum.

Y cuando parecía que la noche ya había dado suficiente, pasada la medianoche, Los Sanguijuelas se encargaron de demostrar que una fiesta también puede tener raíces extremeñas. Rock, rumba, folk y electrónica se mezclaron en un directo pensado para saltar, bailar y cantar. No en vano, el grupo procede de Casas de Don Pedro y ha construido buena parte de su identidad alrededor de esa mezcla entre la cultura de pueblo y los sonidos contemporáneos. Entre sus referencias reconocidas aparecen nombres como Extremoduro, Estopa o Robe.

Y así, entre recuerdos, nuevas canciones y mucha música, La Fuensanta echó a andar en un Indispensables que promete los platos fuertes para esta noche con el concierto, entre otros de Ultraligera, Siloé y Sidonie.